A
los convertidores naturales para conservar la energía vital en nuestro planeta
a través de fotosíntesis en los vegetales
y la respiración de “O” en las células eucariotas – tanto animales como
vegetales - son una maravilla de la
naturaleza por el proceso mismo en el que los contaminantes generados por el
reino animal son absorbidos por el reino vegetal, transformadas y devueltos en
energía para la continuación de la vida.
A este proceso de naturaleza
pura, el cerebro humano en el transcurso de un breve tiempo espacial ha sabido
obtener beneficios derivados extraídos de la potencial riqueza que guarda el
planeta; es así, como hemos llegados hasta nuestros días con avances
impresionantes ya casi equiparados a la ciencia-ficción y es de estar muy
seguros de que todo esto recién esta en sus inicios, por lo que, todos tenemos felicitarnos.
En esta vorágine de avances
progresivos de transformaciones continuas, también tenemos que entrar en
conciencia activa; que el medio ambiente
que nos cobija, no está preparado para los saltos de canguro desintegradores;
sencillamente, porque su naturaleza responde a procesos muy largos de nada
menos que millones de años, en que las adaptaciones a los cambios ambientales
se han ido generando en espacios de miles de años.
El medio ambiente, ya está empezando a dar muestras
de resentimiento – efecto invernadero-
y por el que debemos empezar a
emular los métodos convertidores de energía con que cuenta la naturaleza – no
contaminantes – la energía solar, la más abundante y pura que como alternativa brilla
en espacio sideral, a la que se debe recurrir y de hecho ya se están haciendo los
primeros pininos.
No comments:
Post a Comment